Download!Download Point responsive WP Theme for FREE!

Cómo llegar a los 90 y parecer de 50…

Posiblemente sea la representación de uno de los principales sueños de cualquier adulto: pasar los 90 años de edad y aún mantenerse con un estado de salud impecable. Con brillo, lucidez y una actitud avasallante por la vida. Ese grupo privilegiado de personas pertenece a un colectivo denominado “Wellderly”, una combinación de palabras del inglés que mezcla los términos de vejez y bienestar de salud.

“En la actualidad se disparó un debate filosófico en la medicina. Nosotros estuvimos siempre acostumbrados a analizar a la gente enferma y estudiar por qué aparecen esas enfermedades. Hoy se está empezando a investigar a la gente sana que llega a tan anciana en perfecto estado de salud. Se trata de indagar por qué llegan a esa edad así”, le explicó a Infobae Damián Rozenberg, especialista en medicina contra el envejecimiento y pionero en el llamado rejuvenecimiento genómico.

“Hoy hay muchísimas personas mayores de 90 años que están absolutamente sanas. No tienen deterioro cognitivo, infartos, ni riesgos de cáncer. Se trata de personas excepcionales”, añadió.

Según explicó Rozenberg, los afortunados sujetos que llegan casi a los 100 años con buena salud cuentan con un factor genético a favor: “Todo está relacionado con cuatro genes. Hay dos que están relacionados directamente con la longevidad y estas personas los tienen muy activos. Mientras que los otros dos, vinculados al envejecimiento, se encuentran ‘apagados'”, explicó el especialista.

Precisamente, el objetivo de estimular los genes de longevidad y opacar los de envejecimiento es el objetivo principal que persigue Rozenberg en su especialidad en nutrigenética.

Ante ese escenario, aparecen a la luz los llamados telómeros, unas estructuras que se encuentran en los extremos de los cromosomas de esos genes y le proporcionan estabilidad al genoma. Con el paso del tiempo, los telómeros se acortan y eso se traduce en una vida menos duradera para las células.

“El objetivo principal es trabajar para incrementar el tamaño de los telómeros. Son como el plástico del cordón de una zapatilla. Si los tenés, se lo puede meter sin problemas en la ranura. Si no están, se deshilacha todo”, dijo el científico.

“Hoy se puede estudiar todo y, mediante medidas nutricionales, incorporación de alimentos y suplementos se puede estimular esos genes. La base es alargar esos telómeros y en eso consiste el rejuvenecimiento genómico”.

La alimentación y los cambios de hábitos

Los telómeros demasiado cortos son los responsables del envejecimiento y sus efectos y alimentan las probabilidades de contraer enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer o algunas degenerativas.

Por eso, los cambios en la vida cotidiana y en la alimentación resultan fundamentales para poder consolidar esas estructuras.

“Nosotros somos un hombre del paleolítico puesto en la vida moderna. Hace un millón y medio de años, el hombre comía una vez cada tanto, cuando podía. El resto del tiempo acumulaba y guardaba la energía lo mejor que pudiese. Hoy en día, con todos los alimentos procesados, las cuatro comidas del día, las ofertas de comerciales imposibles de resistir, todo se hace más difícil”, detalló Rozenberg a Infobae.

Loading...

Existen varios focos a los que se debe apuntar para poder encaminarse en un tratamiento anti-age a tiempo. El desarrollo está dividido en dos partes. La primera consiste en el estudio genético de predisposición a enfermedades. Mediante una muestra de saliva y de sangre, una persona puede someterse a un análisis para detectar la predisposición genética ante enfermedades. La segunda instancia requiere el panorama actual del paciente: cuán avanzado está el envejecimiento y cuáles riesgos de enfermedades suenan con mayor fuerza.

Genética

Una vez aclarado el panorama, se establece un plan de trabajo único e irrepetible para cada paciente en particular.

Así, el tratamiento que Rozenberg propone se puede llevar a cabo en diversos campos:

Cambios en el estilo de vida. Abandonar los hábitos alimenticios tóxicos, como el cigarrillo, el alcohol, las gaseosas, las frutas no orgánicas lo más rápido posible. Hay que ser paciente porque el proceso puede llevar hasta un año.

Dieta antinflamatoria. Consiste en consumir la alimentación idónea para poder frenar la aparición de las interleucinas en la sangre. Estas son unas sustancias liberadas por algunos alimentos tóxicos en la sangre, lo cual puede inflamar las arterias y producir graves problemas de salud a aquellos con predisposición a enfermedades cardiovasculares.

Suplementos antioxidantes. “Uno está acostumbrado a consumir el antioxidante de la farmacia, pero nadie sabe que cubre apenas el 10% de la oxidación del cuerpo. Por eso, el tratamiento ofrece el estímulo a los dos genes naturales encargados de combatir la oxidación del cuerpo: glutation peroxidasa y superóxido de inmutasa”.

Corrección de defensas vitamínicas. Se debe encontrar un equilibrio de las vitaminas, las cuales hacen posible que el organismo funcione correctamente. Se apunta a reforzar los faltantes y reducir las abundancias.

Balance hormonal. A partir de los 50 aparece una declinación hormonal en los dos sexos. Eso se traduce en menopausia, la falta de testosterona, problemas en las articulaciones, entre otros. “Lo que hay que hacer es reemplazar esas hormonas perdidas, pero no con hormonas sintéticas, como sucedía hasta ahora. Hoy se pueden usar las hormonas bioidénticas, extraídas de plantas y que son idénticas, molécula por molécula, a las humanas. Gracias a ese mecanismo, se puede conseguir que una persona tenga un organismo de alguien 15 o 10 años menor”.

En tanto, también se apunta a la normalización de la glucemia y la insulina y a la reducción de la hipercolesterolemia.

Los alimentos

Respecto a los alimentos, Rozenberg reafirmó la necesidad de acercarse lo más posible a la dieta paleolítica. Entre los prohibidos se encuentran: los hidratos de carbono (pastas, harina, facturas), alimentos procesados, alcohol, gaseosas, tabaco. En cambio, los alimentos recomendados para el día a día son el brócoli, el col de Bruselas, la cúrcuma, los frutos rojos, carnes rojas, pescados y carnes blancas todos magros y la justa medida de pescados como el salmón o el atún.

infobae

Loading...
loading...

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Close
Contador de visitas y estadísticas
diseño web